Reseña: Me encontrarás en el fin del mundo - Nicolas Barreau

*Páginas: 248


  El atractivo Jean-Luc Champollion es el propietario de una galería de arte en París. Acostumbrado a tener éxito con las mujeres, su única ambición es vivir en compañía de hermosas damas y de Cézanne, su adorado perro dálmata. Un día, el galerista recibe una misteriosa carta de amor... sin remitente. Ese momento marcará un insospechado giro del destino.

Intrigado, Jean-Luc acepta el juego que le propone su desconocida corresponsal y acabará enamorándose de una mujer a la que nunca ha visto en persona.... ¿o tal vez sí?


  
Desde que vi en las librerías Atardecer en París, La sonrisa de las mujeres y, sin duda alguna, Me encontrarás en el fin del mundo, me dije a mi misma que tenía que leerlos. ¡Y leerlos, enserio! Así que, sí. Al fin pude hacerme con uno de ellos porque, ¿saben? Era como si algo me dijera LÉELO, tienes que hacerlo. Cada que escuchaba Nicolas Barreau simplemente sentía un aleteo en mi estomago -como maripositas- y no sabía por qué. 

  Ahora sí que lo sé.

  Tenemos a Jean-Luc en nuestro primer capítulo, como un niño de quince años que se enamora de uno de esos primeros amores que uno quiere expresarlo a cartas escritas del siglo XVII, cuando crees que lo más cursi puede ser incluso lo más romántico a esa edad. 




Pero como toda buena realidad, es rechazado. Malditamente rechazado. ¿Lo peor? ¡La bendita niñata, se burla de él y su confesión!  Si hubiese sido mi caso, de igual manera hubiera quedado mortalmente destrozada... 

  El libro empieza bien, ¿saben? Me reí un poco y vaya que yo no soy de esas que sonríen como tontas por cualquier cosa o se emocionan demasiado, pero lo hice y de una muy bonita forma:)

  Imaginarse a un pequeño de quince años describiendo su primer amor creo que es una de las cosa más dulces que uno jamás podría negar. ¿Recuerdas tu primer amor? ¡De seguro acabas de sacar una pequeña sonrisa al recordarlo! No importa tanto si al final no haya acabado bien, pero las sensaciones de ese momento, son imborrables.

  Pasando a la siguiente hoja, en el segundo capítulo encontramos al mismo niño, pero ahora mucho mayor, siendo uno galerista reconocido, un amante de ensueño y un perfecto y atractivo sujeto que desde que puede recordar, odia totalmente las cartas de amor. De hecho, jura que jamás en la vida volvería a escribir una. Pero es claro que el destino a veces nos da una mala jugada y nos muestra el otro lado de las cosas para que volvamos a enamorarnos.

  Jean- Luc, inesperadamente después de una noche con una mujer...un tanto ''atractiva'', recibe, en su buzón, una carta a mano con la firma de su Principessa, una muy MUY verdadera carta con las palabras más lindas que pudo haber recibido alguna vez.

  Al final de ella, le viene un correo. Tiene dos opciones: o hacer como que nunca pasó o intentar seguirle el juego. Pasa unos días hasta que cae rendido y por fin, acepta. 


   
  ¿Pero quién es Princepessa? ¿Alguien que conoce? Si es así, ¿Quién? ¿La chica con la que se acostó la noche anterior o con la que actualmente trabaja en una exposición de arte? O incluso peor, ¿Será la vieja vecina que siempre lo molesta?

  Para Jean, nada de esto es fácil, sólo sabe que acaba de hacer algo que juro nunca haría, mandar una carta de amor.

  ¿Será que al final encuentra el verdadero amor?
  Esta no es una historia con mucha química  de hecho, puede parecer una de tantas, pero personalmente ¡Me ha encantado! Todo es tan sencillo desde la lectura hasta una forma de encontrar la felicidad, que me hizo, sin duda alguna, pasar un muy buen momento. Juro que cuando reí por las ideas que se le ocurrían sobre quién podría ser la personas tras las cartas, también empece a cuestionarme muchas cosas, no una reflexión enooooorme de mi vida, pero sí sobre la felicidad.

  Y siendo una lectura pequeña, sencilla y linda, casi bella, sólo me queda decir que si tienes tiempo para una lectura de dos horas donde puedes encontrar un rayito de sonrisas, adelante, te invito a leerla, que por lo menos para mí, me ha dejado un muy buen sabor de boca así que por eso le dejo sin puntuación:)

¡Así que cuéntame qué te pareció y nos vamos leyendo!
  


Esperanza Guzmán

Esperanza Guzmán. Estudiante de arquitectura. 20. Amante de los comics, los buenos libros y madre de un cachorro malamute

2 comentarios:

  1. La verdad que las reseñas en general son positivas pero a mi sigue sin llamarme.

    Besos guapa^^

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  2. Hola!

    Pues estoy un poco saturada de tantos libros romanticones, si eso me lo apunto y cuando necesite una dosis romanticona me lo leo.

    Besos.

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